(Gestational Hypertension)
También indexado como:
Hipertensión Durante el Embarazo, Hipertensión Gestacional no Proteinúrica,
Preeclampsia (No Proteinúrica)
La hipertensión gestacional consiste en presión alta que se presenta después
de la vigésima semana de embarazo y vuelve a
sus niveles normales después del parto, en mujeres que tenían la presión
arterial normal antes del embarazo.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas que aparecen después de la vigésima semana de embarazo son,
entre otros, hinchazón de manos y cara, trastornos visuales, dolor de cabeza,
presión alta y una coloración amarillenta de la piel y ojos.
¿Cómo se trata?
Los medicamentos más comunes (que requieren receta médica) que se utilizan para
tratar la hipertensión son los diuréticos. Algunos de los más usados son los
diuréticos tiacídicos, como hidroclorotiazide (HydroDIURIL®), indapamide
(Lozol®) y metolazone (Zaroxolyn®), los diuréticos del asa, como furosemide
(Lasix®), bumetanide (Bumex®) y torsemide (Demadex®), y los ahorradores de potasio, como spironolactone (Aldactone®),
triamterene (Dyazide®, Maxzide®) y amiloride (Midamor®). Los diuréticos
por lo general se combinan con bloqueadores beta como propranolol (Inderal®), metoprolol
(Lopressor®, Toprol XL®), atenolol (Tenormin®) y bisoprolol (Zebeta®), o
inhibidores de la ECA como captopril (Capoten®), benazepril (Lotensin®), lisinopril
(Zestril®, Prinivil®), enalapril (Vasotec®) y quinapril (Accupril®).
Además, los bloqueadores de los canales de calcio como amlodipine (Norvasc®),
verapamil (Calan SR®, Verelan PM®) y diltiazem (Cardizem CD®) también
pueden usarse solos o en combinación con otros medicamentos para tratar la presión
alta.
El tratamiento de la HG incluye reposo absoluto, disminuir la ingestión de sodio y de
ser necesario, hospitalización para observación. En ocasiones, se recomiendan
también soluciones intravenosas de magnesio. El
tratamiento definitivo es inducir el parto o hacer una cesárea.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Calcio (1,500 mg al día): La
deficiencia de calcio se ha mencionado como causa posible de la hipertensión gestacional.
En dos estudios preliminares, la ingesta de calcio en la dieta de las mujeres que
desarrollaron HG fue significativamente menor que la de las mujeres con la presión
arterial normal. Los suplementos de calcio han reducido de manera importante la incidencia de
HG en pruebas preliminares y en muchos estudios doble ciego, aunque no en todos. Los
suplementos de calcio pueden ser más eficaces para prevenir la HG en mujeres con una baja
ingesta de calcio en la dieta. Los National Institutes of Health recomiendan tomar de 1,200 a
1,500 mg de calcio en la dieta diaria durante un embarazo normal. Los estudios de mujeres con
riesgo de HG en los que se demostró un efecto benéfico del calcio han usado por lo
general 2,000 mg de calcio suplementario al día, sin que se haya informado de ningún
efecto secundario para la madre o el feto.
- Magnesio (165-365 mg al día):
La deficiencia de magnesio también se ha mencionado como causa posible de
hipertensión gestacional. Muchas mujeres embarazadas consumen menos de la cantidad diaria
recomendada de este mineral. Se ha informado en estudios preliminares y en muchos de doble
ciego que los suplementos de magnesio reducen de manera importante la incidencia de HG.
- Según un estudio, además de prevenir la HG, los suplementos de
magnesio han reducido también la severidad de la HG ya establecida. Las cantidades usadas
en los estudios de HG variaron de 165 a 365 mg de magnesio suplementario al día.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Sal: No se ha demostrado que una dieta baja en sal reduzca
significativamente la presión arterial durante el embarazo. Por tanto, no se recomienda
restringir el consumo de sal a las mujeres con GH.
- Pescado: En una prueba preliminar, un mayor consumo de pescado se asocia
con un riesgo menor de GH . En este estudio, las incidencia de hipertensión durante el
embarazo fue significativamente mayor en las mujeres provenientes de comunidades en las que el
consumo de pescado es bajo, y menor en el caso de comunidades en las que se consume más
pescado.
Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
- Revisiones médicas: Las mujeres con HG deben visitar
periódicamente al médico durante el embarazo y después del parto para prevenir
la preeclampsia y, dado el caso, para un
diagnóstico oportuno de hipertensión
crónica.
- Bajo nivel de estrés en el trabajo: Se ha informado que el
estrés laboral (la falta de control sobre el ritmo del trabajo y la frecuencia de las
pausas) tiene efectos negativos, mientras que la reducción de los niveles de estrés
laboral puede ayudar para la prevención de HG. En un estudio preliminar se determinó
que las mujeres con empleos que generan altos niveles de estrés tienen un riesgo mayor de
desarrollar HG en comparación con las mujeres en empleos menos estresantes.
- Reposo en cama: Algunos investigadores han puesto en tela de juicio la
práctica común de ordenar reposo en cama en casos de HG. En los pocos estudios que
se han realizado al respecto, los resultados no han sido concluyentes. Si bien en un estudio
controlado se encontró que el reposo en cama frenó el avance de HG a
hipertensión grave, actualmente no se cuenta con pruebas suficientes para determinar si
esta medida reduce la presión arterial en casos de HG.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre
de 2005.