También indexado como: Bronquitis
Aguda, Bronquitis Alérgica, Bronquitis Crónica
La bronquitis es una inflamación de las membranas mucosas de los conductos más
profundos de los pulmones, conocidos como árbol bronquial.
¿Cuáles son los síntomas?
La bronquitis infecciosa aguda con frecuencia va precedida por síntomas de una
infección de las vías respiratorias superiores: nariz tapada o escurrimiento nasal,
malestar, escalofríos, fiebre, dolores musculares y dolor de garganta. Al principio la tos es seca y sin moco.
Posteriormente se producen pequeñas cantidades de esputo espeso, verde o amarillo
verdoso, que en ocasiones se expulsan con la tos.
La bronquitis crónica se caracteriza por una tos productiva que al principio se
presenta sólo por la mañana.
¿Cómo se trata?
Los medicamentos que se venden sin receta para aliviar los síntomas de la bronquitis
incluyen expectorantes como guaifenesin (Robitussin®) y el antitusivo dextromethorphan
(DM), que se usan comúnmente combinados (Robitussin DM®, Vicks 44E Liquid®,
Benylin Expectorant Liquid®).
Los antibióticos, que requieren receta médica, se usan cuando el esputo cambia a
color verde oscuro o amarillo, lo que indica una infección bacteriana. Los fármacos
que se utilizan incluyen tetracyclinedoxycycline (Vibramycin®),
trimethoprim/sulfamethoxazole (Bactrim®, Septra®), amoxicillin/clavulanate
(Augmentin®) y zithromycin (Zithromax®). Puede darse tratamiento sintomático de
la tos para ayudar al paciente a dormir, pero debe limitarse el uso de antitusivos (supresores
de la tos) durante el día, para expulsar el moco infectado de los pulmones. Entre los
antitusivos que requieren receta médica están codeine (Robitussin A-C Syrup®) e
hydrocodone (Vicodin Tuss Syrup®, Tussionex®).
En la etapa de fiebres de la bronquitis aguda se recomienda reposo y tomar más
líquidos. El tratamiento de la bronquitis crónica incluye dejar de fumar y diversos
medicamentos para aliviar los síntomas y tratar las infecciones bacterianas
agregadas.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- N-acetil cisteína
(NAC): La NAC (600 mg al día) puede reducir el número de exacerbaciones de la
bronquitis crónica. También se ha descubierto que los fumadores se benefician con el
consumo de NAC. Estos beneficios pueden ser resultado de la capacidad de la NAC para hacer
menos espeso el esputo.
- Extractos de timo: En un
estudio doble ciego se descubrió que el Thymomodulin®, un extracto de timo de
becerro, disminuyó la frecuencia de infecciones de las vías respiratorias en
niños con tendencia a padecerlas. La dosis utilizada en el estudio fue de 3 mg por kilo
de peso corporal por día.
- Vitamina C: El resfriado común puede convertirse en bronquitis en
personas susceptibles. La vitamina C (500 mg al día como medida preventiva; 1,500 mg el
primer día de un resfriado, seguidos por 1,000 mg diarios durante los siguientes cuatro
días) pueden disminuir la gravedad y la duración de un resfriado, lo que, a su vez,
reduce el riesgo de contraer bronquitis.
- Vitamina A (sólo para tratar
a personas con deficiencia)
- Vitamina E: La vitamina E puede
evitar el daño por oxidación de los lípidos pulmonares causado por la
contaminación ambiental y la exposición al humo del cigarro.
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Hoja de hiedra (Hedera
helix): La dosis típica es de 5 ml de líquido o 1-2 cápsulas de extractos
estandarizados, tomados tres veces al día. La dosis para el tratamiento del asma en
niños es de 25 gotas, dos veces al día.
- Llantén: El llantén es
una hierba demulcente y anti inflamatoria que contiene polisacáridos complejos y tiene un
efecto calmante. Se ha documentado, en dos pruebas preliminares llevadas a cabo en Bulgaria,
que ayuda a las personas con bronquitis crónica. Dado que los demulcentes pueden provocar
la producción de más moco en los pulmones, tienden a utilizarse con más
frecuencia en personas con tos seca.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Comer más pescado: La gente que sufre de bronquitis crónica
puede experimentar una mejoría en sus síntomas si consume una dieta rica en
ácidos grasos anti inflamatorios, como los que se encuentran en el pescado.
- Comer más frutas y verduras: Aumentar el consumo de frutas y
verduras, que contienen grandes cantidades de antioxidantes protectores, podría reducir
el riesgo de presentar bronquitis crónica.
- Evitar alimentos que produzcan alergias: Las alergias alimentarias pueden
disparar algunos casos de bronquitis.
- Evitar los productos lácteos: Algunos médicos consideran que
los productos lácteos pueden contribuir a la producción excesiva de moco.
- Evitar los azúcares simples: Los azúcares, como la sacarosa o
la fructosa, pueden provocar la supresión de la función inmunológica; por ello,
algunos médicos consideran que durante la enfermedad deben evitarse los azúcares
simples.
Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
- Alimentación con leche materna: La leche materna proporciona
nutrientes importantes para el bebé y mejora el funcionamiento inmunológico. Los
estudios han demostrado que la alimentación con leche materna evita el desarrollo de este
tipo de infecciones en los bebés.
- Exposición a sustancias químicas: Es necesario reducir la
exposición a las sustancias químicas del ambiente, incluyendo el humo del cigarro,
en especial en el caso de niños enfermos.
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La información que se presenta en Healthnotes tiene carácter
meramente informativo. Está basada en estudios científicos (ya sea en humanos,
animales o in vitro), en experiencia clínica o en el uso tradicional, como se cita en
cada artículo específico. Los resultados que se mencionan podrían no
presentarse necesariamente en todas las personas. Muchas de las enfermedades que se describen
pueden tratarse también con medicamentos, ya sea que requieran receta o no. En caso de
tener algún problema de salud y antes de utilizar cualquiera de los suplementos o de
hacer algún cambio en los medicamentos que se le hayan recetado, consulte a su
médico o a su farmacéutico. La información está vigente hasta septiembre
de 2005.